Uno de los momentos más emotivos de los festejos del 25 de Mayo fue ver a nuestros talleres municipales de folclore —tanto de adultos como de niños— desplegar todo su talento, pasión y amor por nuestras raíces.
Con cada zapateo y cada pañuelo al viento, nos recordaron la fuerza de nuestras tradiciones y la importancia de seguir transmitiéndolas de generación en generación.
El folclore nos une, nos emociona y nos reafirma como pueblo.
Hoy también celebramos el Día del Folclorista, homenajeando a quienes con su arte sostienen la memoria viva de nuestras comunidades.
Honramos a quienes defienden lo nuestro, lo auténtico, lo profundo. Porque sin folclore, no hay tierra que viva.
Felicitamos especialmente a Tiara y Joel por su compromiso, entrega y dedicación. ¡Qué orgullo verlos representar a nuestra comunidad con tanta alegría y respeto por nuestras danzas!
Gracias a todas las familias que acompañan y a quienes hacen posible que la cultura viva, crezca y se comparta cada día.













